"Un inconveniente que a veces experimenté en una casa tan pequeña como la mía era la dificultad de estar a suficiente distancia de mi invitado cuando empezábamos a pronunciar grandes pensamientos con grandes palabras. Necesitáis espacio para que vuestros pensamientos mantengan el equilibrio y den una o dos vueltas antes de llegar a puerto."
"Si fueramos sólo locuaces y vociferantesn, podríamos permitirnos estar muy juntos, mejilla con carrillo, y sentir la respiración del otro; pero si hablamos reservada y pensativamente necesitamos estar apartados, de modo que el calor y la humedad animal puedan evaporarse."
"Para ellos la ciudad era literalmente una co-munidad, una liga para la defensa mutua, y podéis suponer que no saldrían a coger gayubas sin la medicina del pecho. Esto equivale a decir: si un hombre está vivo, siempre hay peligro de que muera, aunque debe admitirse que el peligro es menor cuando empieza a estar vivo-y-muerto."
Walden, Henry David Thoreau.